Propósito de vida: qué es, para qué sirve y cómo encontrarlo
Por Felipe Bozzo Smith · Actualizada el · 10 min de lectura
El propósito de vida es la razón profunda que le da dirección a lo que una persona hace: aquello que quiere aportar a otros con sus talentos y por lo que está dispuesta a esforzarse aunque cueste. No es una meta, que se cumple y se acaba, sino un rumbo que ayuda a decidir qué oportunidades tomar y cuáles dejar pasar. No se inventa de un día para otro: se descubre y se ajusta con los años.

Era septiembre de 2013. Iba en un avión de Buenos Aires a Bogotá cuando el piloto anunció que habíamos perdido tres toneladas de combustible y que haríamos un aterrizaje de emergencia. Por la ventana veía el ala lanzando gasolina. Durante doce minutos estuve convencido de que el avión iba a explotar al tocar tierra. No pensé en los proyectos sin terminar. Pensé en mis hijos:
Pensaba en cómo transmitirles que trabajen en lo que aman, que encuentren sus talentos, que no dejen nunca de buscar ni de creer en sus sueños, que cambien el mundo para mejor, que no se conformen con la pequeñez del equilibrio mediocre y que desafíen el statu quo si tienen buenas razones para hacerlo.
Aterrizaje de Emergencia, p. 22
El avión aterrizó sin explotar en Santa Cruz de Bolivia. Mientras los demás pasajeros peleaban por un taxi, yo me quedé quieto:
Acababa de comenzar el segundo tiempo de mi vida, tenía muchos cambios por hacer y me sentía muy, pero muy feliz de estar ahí para comenzar a hacerlos.
Aterrizaje de Emergencia, p. 23
Esa tarde entendí algo que llevaba años dando vueltas: había dejado una empresa familiar que me daba tranquilidad económica para dedicarme a enseñar liderazgo, y esa decisión, con todo lo que me había costado, era justamente lo que quería dejarles a mis hijos. Desde entonces, mi propósito tiene una forma bastante clara: enseñar y ayudar a otras personas a descubrir su lugar en el mundo.
Qué es el propósito de vida
Es la respuesta a una pregunta simple de hacer y difícil de contestar: ¿para qué hago lo que hago? No es lo que uno hace (el cargo, la profesión), ni cómo lo hace, sino para qué y para quién.
En el diplomado de liderazgo lo explico con una imagen: la vida es un supermercado con miles de ofertas, y el propósito es lo que permite decidir qué echar al carro y qué dejar en el estante. Sin él, todo parece igual de urgente y de atractivo, y el carro termina lleno de cosas que no necesitábamos.
Lo escribí también desde el otro lado, desde las preguntas que se vuelven fáciles:
¿Qué oportunidades debería tomar y cuáles dejar pasar?, ¿En qué acciones gastar mi tiempo y mis energías? Serían preguntas más simples de resolver al tener un propósito claro.
Aterrizaje de Emergencia, p. 125
Propósito, metas y talento: no son lo mismo
| Meta | Talento | Propósito | |
|---|---|---|---|
| Qué es | Un resultado concreto con fecha | Lo que uno hace con facilidad y gusto | La razón y el destinatario de lo que uno hace |
| Pregunta | ¿Qué quiero lograr? | ¿En qué soy bueno? | ¿Para qué y para quién? |
| Cuándo termina | Cuando se cumple | Nunca, pero hay que desarrollarlo | Se ajusta, pero orienta toda la vida |
| Ejemplo | Terminar un magíster en dos años | Explicar cosas difíciles de forma simple | Que más personas entiendan cómo cambiar su vida |
Los tres se necesitan. Un talento sin propósito se desperdicia:
Simplemente descubrir un talento y no volcarlo sobre un sueño, sería un esfuerzo en vano.
Aterrizaje de Emergencia, p. 125
Y un propósito sin talento se queda en buena intención. Cuando los dos se juntan, pasa algo que describí en el capítulo sobre el talento:
Cuando tenemos claro un propósito en la vida, se nos hace más fácil encontrar los recursos necesarios para alcanzarlos. Al aclarar el «qué», comienzan a surgir los «cómo», cerrando así un círculo virtuoso que empieza simplemente en atreverse a hacer lo que estamos llamados a hacer por nuestras aptitudes naturales.
Aterrizaje de Emergencia, p. 121
Si todavía no sabe en qué es bueno, empiece por la señal que cuento en encuentra tu talento.
Para qué sirve tener un propósito
- Para decidir. Es un filtro: lo que no apunta hacia allá pierde prioridad, aunque sea una buena oferta.
- Para aguantar. Una persona que sabe para qué hace algo atraviesa un mal año. Una que no lo sabe abandona en el primer tropiezo. Es la base de la motivación laboral que dura.
- Para trabajar mejor. Lo escribí en mi segundo libro:
Si logramos alinear nuestro trabajo con nuestro propósito personal, habremos avanzado una gran parte del camino. Todo se torna más simple y nuestros esfuerzos, más gratificantes.
La Bisagra de los Tiempos, p. 175
Cómo encontrar tu propósito de vida
La mala noticia primero: no aparece pensando. Cuando yo lo buscaba, me hice estas preguntas:
¿Dónde está ese propósito que hará brillar mis ojos? ¿Dónde está ese proyecto que inundará mi ser y contagiará a los demás? En la mente no muy probablemente, de seguro andará dando vueltas entre las convicciones más profundas del corazón.
Aterrizaje de Emergencia, p. 126
En el camino me encontré con dos barreras. La primera fueron mis propias creencias sobre lo que era posible: actuaban como un marco estrecho que no me dejaba ver más allá. La segunda era el miedo a fracasar, que me hacía ponerme metas fáciles que no me desafiaban a nada nuevo. Casi todas las personas con las que trabajo tropiezan con las mismas dos.
¿Y si no lo encuentra? En el diplomado la respuesta está en una lámina:
Busca tus motivos, transfórmalos en metas, y luego en propósitos
Diplomado en Liderazgo Colaborativo, clase «Autoliderazgo» (módulo 1)
En la práctica, son seis pasos:
- Revise su historia. ¿En qué momentos se sintió más vivo? ¿Qué estaba haciendo y para quién?
- Identifique sus talentos. ¿Qué tareas le hacen perder la noción del tiempo?
- Anote sus motivos. ¿Qué le indigna, qué le conmueve, qué le gustaría que fuera distinto en el mundo?
- Conviértalos en metas. Elija dos o tres metas concretas que respondan a esos motivos.
- Quédese con las que ayudan a otros. De esas metas, ¿cuáles generan un mayor impacto en los demás?
- Escríbalo en una frase y pruébelo. Un propósito se valida actuando, no pensando. Revíselo cada año.
El quinto paso no es un detalle. En el diplomado, a la pregunta de si todos los propósitos son válidos, la respuesta es tajante:
solo son válidos los que generan un impacto positivo en los demás
Diplomado en Liderazgo Colaborativo, clase «Autoliderazgo» (módulo 1)
Las preguntas que ayudan a encontrarlo
Casi al final de «Aterrizaje de Emergencia» dejé una lista de preguntas para quien siente que el tiempo y las exigencias lo desviaron del camino. Estas son las que más uso en las sesiones:
¿Quién eres? ¿De dónde vienes? ¿A dónde vas? ¿Qué te importa de verdad? o más importante aún ¿Quién te importa de verdad?
Aterrizaje de Emergencia, p. 149
La última es la que más pesa. En el avión no pensé en qué me importaba, sino en quién.
Ejemplos de propósito de vida
Un buen propósito se puede decir en una frase, nombra a quién beneficia y sirve para decidir. Estos son ejemplos de cómo se formula, no recetas para copiar:
| Persona | Propósito formulado | Cómo le ayuda a decidir |
|---|---|---|
| Una enfermera | Que los pacientes y sus familias se sientan acompañados en el peor día de su vida | Elige quedarse en urgencias aunque le ofrezcan un cargo administrativo |
| Un profesor | Que sus alumnos descubran que son capaces de más de lo que creen | Prefiere un curso difícil a uno cómodo |
| Una emprendedora | Que las familias de su barrio coman sano sin gastar más | Rechaza un distribuidor que le obliga a subir precios |
| Un gerente | Formar a personas que lleguen más lejos que él | Delega los proyectos visibles a su equipo |
Ninguno habla de dinero ni de cargos, y todos se pueden cumplir en empleos distintos. Esa es la diferencia con una meta.
La caja negra: el propósito como legado
Los aviones registran cada decisión del piloto en una caja negra. Desde la emergencia de 2013 uso esa imagen:
Con los años, he desarrollado un paralelismo entre la caja negra de un avión, que registra todas las decisiones del piloto, y nuestra propia «caja negra» interna.
La Bisagra de los Tiempos, p. 174
Algún día, alguien querido abrirá esa caja. Lo que encuentre no será la lista de cargos que tuvimos, sino lo que hicimos con nuestro tiempo. En el manual del diplomado lo dejé en dos líneas:
Los aviones tienen una caja negra que deja registro de todas sus acciones, nosotros también. Escribamos una historia que valga la pena contar.
Diplomado en Liderazgo Colaborativo, manual, «El propósito: la caja negra»
Propósito de vida y propósito de empresa
Son parientes, pero no se confunden. El propósito de vida es personal. El de una empresa es la razón por la que esa organización existe más allá de ganar dinero, y se escribe en su misión, visión y valores. Lo ideal es que se toquen: cuando el propósito de una persona calza con el de la organización donde trabaja, el esfuerzo se vuelve más liviano. Cuando chocan, ningún sueldo alcanza por mucho tiempo.
Ejemplo: el ingeniero que quería renunciar
El caso es ficticio, pero es frecuente en coaching. Rodrigo, ingeniero de 45 años, llegó convencido de que tenía que renunciar a su empresa. Estaba agotado y decía que su trabajo «no tenía sentido».
En vez de hablar de la renuncia, revisamos su historia. Los momentos en que se había sentido más vivo tenían algo en común: siempre estaba enseñando a alguien más joven a resolver un problema técnico. Su propósito no estaba en otra empresa. Estaba en formar a otros. Pidió hacerse cargo del programa de ingenieros en formación, sin cambiar de cargo. Un año después seguía en la misma empresa, con el mismo sueldo, y hablaba de su trabajo con otra cara.
No siempre la respuesta es quedarse. A veces el propósito obliga a irse, como me pasó cuando dejé la empresa familiar. Pero conviene saber para qué se va uno antes de irse.
Ejercicio: la carta desde 2040
Es el trabajo final del diplomado de liderazgo. Tiempo: una hora, sin interrupciones. Material: papel o un documento en blanco.
- Imagine que es el año 2040 y que usted le escribe una carta a la persona que es hoy.
- Escríbala con cariño y con la experiencia que le habrán dado esos años.
- Cuéntele qué valió la pena, qué no, de qué se alegra y qué le habría gustado empezar antes.
- Dígale a quién ayudó, qué cambió y quién lo recuerda.
- Termine con un consejo para el próximo mes.
- Relea la carta y subraye las frases que hablan de para qué y para quién. Ahí está el borrador de su propósito.
Pregunta para cerrar: si alguien abriera hoy su caja negra, ¿encontraría la historia que usted quiere dejar?
Preguntas frecuentes
¿Qué es el propósito de vida? Es la razón profunda que le da dirección a lo que una persona hace: lo que quiere aportar a otros con sus talentos. A diferencia de una meta, no se cumple y se acaba, sino que orienta las decisiones a lo largo del tiempo.
¿Cuál es la diferencia entre propósito y meta? Una meta es un resultado concreto con fecha, como terminar un estudio o llegar a un cargo. El propósito es el para qué y el para quién detrás de esas metas. Las metas cambian; el propósito las ordena.
¿Cómo encontrar mi propósito de vida? Revisando en qué momentos se sintió más vivo, identificando sus talentos y lo que le importa, convirtiendo esos motivos en metas, quedándose con las que generan impacto positivo en otros y probándolo en la práctica.
¿Qué hago si no encuentro mi propósito? Empezar por los motivos: qué le indigna, qué le conmueve, qué le gustaría cambiar. Transformarlos en metas pequeñas y actuar. El propósito suele aclararse haciendo, no pensando.
¿Todos los propósitos son válidos? No. Solo son válidos los que generan un impacto positivo en los demás. Un propósito que daña a otros, aunque movilice mucho, no es un buen norte.
¿Cuáles son ejemplos de propósito de vida? Acompañar a los pacientes en sus peores días, que los alumnos descubran de qué son capaces, que las familias de un barrio coman sano o formar a personas que lleguen más lejos que uno. Todos nombran a quién benefician.
¿El propósito de vida puede cambiar? Sí. Se ajusta con la edad y la experiencia. Lo que suele mantenerse es el fondo: a quién se quiere ayudar y con qué talentos.
La buena noticia
La buena noticia es que no hace falta un aterrizaje de emergencia para encontrarlo. Basta con hacerse las preguntas correctas antes de que la vida las haga por uno. Y cuando aparece, todo se ordena. Lo escribí imaginándome en el futuro, mirando hacia atrás: «Es mi sueño, mi visión, mi propósito y todas las acciones cobran sentido cuando se orientan en él» (Aterrizaje de Emergencia, p. 127). Si quiere ver cómo empieza todo esto en el liderazgo, siga con qué es el liderazgo: empieza por uno mismo.