Personas y emociones

Habilidades blandas: qué son, ejemplos y cómo desarrollarlas en el trabajo

Por Felipe Bozzo Smith · Actualizada el · 10 min de lectura

Las habilidades blandas son las capacidades para relacionarse, comunicarse y gestionarse a uno mismo: escuchar, conversar con franqueza, manejar las propias emociones, trabajar con otros, adaptarse y resolver problemas en conjunto. Se distinguen de las habilidades duras, que son técnicas y se acreditan con un título o una prueba. Ninguna es un rasgo de personalidad: todas se pueden entrenar.

Felipe Bozzo dictando un taller de liderazgo en una sala de seminarios en Valencia, España, con los participantes sentados frente a él

De niño jugué en equipos. No lo hice por las habilidades blandas, que en ese tiempo nadie nombraba, sino porque me gustaba ganar. Muchos años después entendí que esa cancha había sido mi única escuela de lo que hoy las empresas buscan con lupa:

En mi caso tuve la suerte de ser deportista desde niño, lo que me dio algunas de las herramientas para manejar mis emociones, controlar la frustración de la derrota y entender que los resultados se consiguen con el esfuerzo de la constancia y la repetición.

Aterrizaje de Emergencia, pp. 67-68

En el colegio, en cambio, nada de eso estaba en el programa:

Cuando éramos niños, lo importante era aprender matemáticas o lenguaje. Nadie hablaba de liderazgo, ni gestión del cambio y por ningún motivo se nombraba la palabra fracaso, la que estaba reservada solo para los perdedores.

Aterrizaje de Emergencia, p. 67

Esa es la historia de casi todos los jefes que conozco. Los ascendieron por lo que sabían hacer y, el primer lunes en el cargo, descubrieron que el trabajo ahora era otro: conversar, escuchar, corregir sin herir y sostener al equipo en una mala semana. De eso trata esta guía.

Qué son las habilidades blandas

Son las capacidades que usamos para trabajar con otras personas y con nosotros mismos. En inglés se llaman soft skills y, según el país, también se les dice habilidades socioemocionales, transversales o interpersonales. Un ingeniero las necesita para que su proyecto avance, una enfermera para calmar a una familia y un gerente para que su equipo diga lo que piensa.

Las listas que circulan suelen tener veinte o treinta habilidades. En la práctica, casi todas caben en tres grupos:

Es la misma lógica en espiral con que ordeno el programa de liderazgo que enseño: primero uno mismo, después la relación persona a persona y luego el equipo. Lo explico en la guía de habilidades de liderazgo, que son la cara más visible de las habilidades blandas cuando uno tiene gente a cargo.

Diferencia entre habilidades blandas y duras

Habilidades durasHabilidades blandas
Qué sonConocimientos técnicos de un oficioFormas de relacionarse, comunicarse y gestionarse
EjemplosContabilidad, programación, manejar una grúa, un idiomaEscuchar, conversar con franqueza, calmarse bajo presión
Cómo se aprendenCursos, manuales, práctica técnicaPráctica con personas reales, retroalimentación, ensayo y error
Cómo se demuestranUn título, una certificación, una pruebaLa conducta, sobre todo en los días difíciles
Cuánto duranAlgunas quedan obsoletas en pocos añosSirven en cualquier cargo y en cualquier empresa

Las duras le consiguen el trabajo. Las blandas deciden qué tan lejos llega en él, y si la gente quiere trabajar a su lado.

Por qué casi nadie nos las enseñó

Tengo un título de ingeniero comercial, un MBA y un programa de dirección en el IESE. En ninguna de esas aulas me enseñaron a manejar una emoción. Lo escribí sin rodeos en «Aterrizaje de Emergencia»:

Quienes nacimos en el siglo pasado somos por lo general analfabetos emocionales y lo poco que sabemos del tema se lo debemos al rigor de la vida misma, a través del deporte, quiebres, reuniones sociales o circunstancia donde hemos necesitado habilidades emocionales.

Aterrizaje de Emergencia, p. 130

El problema no era solo lo que faltaba en el programa. Era el molde completo:

Lamentablemente, los que fuimos educados en el siglo XX habíamos pasado por una fábrica de «líderes con minúscula», donde cualquiera que no encajaba en el modelo de comportamiento esperado o no mostraba interés por las materias y contenidos elegidos para él, era tachado de indisciplinado o rebelde.

Aterrizaje de Emergencia, p. 104

Por eso hoy las habilidades blandas parecen escasas. No es que la gente no pueda desarrollarlas. Es que nadie le dio la oportunidad de practicarlas a propósito.

Las 7 habilidades blandas más importantes para un jefe

Después de la pandemia, en «La Bisagra de los Tiempos», hice mi propia lista de lo que un líder necesita cultivar. La empecé por dentro:

En primer lugar, debes profundizar la autoconciencia y la inteligencia emocional, ya que, son esenciales para comprender tus fortalezas, debilidades y motivaciones, así como para gestionar emociones.

La Bisagra de los Tiempos, p. 166

Y le sumé una que aprendí en un hospital lleno, en plena crisis:

La capacidad de mantener la calma y la claridad mental en momentos de crisis también es un rasgo distintivo del liderazgo en la era post moderna, así que no debes pasarla por alto.

La Bisagra de los Tiempos, p. 166

Con esa página y lo que enseño en el diplomado, estas son las siete que más pesan en una jefatura:

  1. Autoconocimiento. Saber en qué es bueno, qué lo saca de quicio y dónde necesita ayuda.
  2. Gestión emocional. No reaccionar desde el enojo o el miedo. La desarrollo en la guía de inteligencia emocional en el liderazgo.
  3. Escucha activa. Entender al otro antes de responderle. Está en la guía de escucha activa.
  4. Comunicación asertiva. En el diplomado la defino en tres palabras: con coraje y tranquilidad. Ni callar ni atropellar. Más en comunicación asertiva.
  5. Retroalimentación. Decir lo que funciona y lo que no, y recibirlo sin defenderse. Lo explico en la guía de feedback.
  6. Manejo de conflictos. Conversar lo difícil a tiempo, antes de que se pudra. Está en resolución de conflictos.
  7. Aprender y adaptarse. Cambiar de idea con datos nuevos y equivocarse sin hundirse.

Esta última es la que sostiene a las demás:

Y para alcanzar todo esto, requieres un compromiso inquebrantable con el aprendizaje continuo, desde la humildad de quien sabe, que aún tiene mucho por mejorar y aprender.

La Bisagra de los Tiempos, p. 166

Ejemplos de habilidades blandas en el trabajo

HabilidadCómo se notaEjemplo
Gestión emocionalNo contesta en calienteRecibe un correo injusto a las once de la noche y lo responde al día siguiente
Escucha activaPregunta antes de opinar«Déjame ver si te entiendo…» antes de dar una solución
AsertividadDice que no sin pelear«Esta semana no puedo tomar ese informe; el viernes sí»
RetroalimentaciónCorrige en privado y a tiempoConversa el error el mismo día, con hechos y sin adjetivos
Trabajo en equipoComparte el méritoEn la reunión con la gerencia nombra a quien hizo el trabajo
AdaptabilidadCambia el plan sin dramaEl cliente movió la fecha y reorganiza al equipo en una hora
Manejo de conflictosJunta a las partesDos analistas no se hablan y los sienta juntos a conversar con una pregunta clara

Cómo desarrollar las habilidades blandas

Con Maite Careaga y Sebastián Quirmbach llegamos a una conclusión que sigo usando: quienes ejercen bien el liderazgo hacen tres cosas. Diagnostican bien la situación, gestionan sus emociones y pasan a la acción sin miedo a equivocarse. Las habilidades blandas se entrenan igual:

  1. Diagnóstico: averigüe cómo lo ven. Uno es mal juez de sí mismo. Pregunte a otros.
  2. Gestión emocional: practique en frío. Ensaye la conversación difícil antes de tenerla. Note qué siente su cuerpo cuando alguien lo contradice.
  3. Acción: pruebe una conducta nueva por semana. No diez. Una, con fecha, y revise qué pasó.

El primer paso es el más incómodo, y es el que propongo a todos los participantes del diplomado: preguntarle a dos o tres personas que lo conozcan bien qué valoran de usted y qué debería mejorar. Y después, lo más difícil:

Cuando recibas el feedback, solo agradece, no te justifiques ni des explicaciones. Simplemente usa la información para observarte desde los ojos de ellos.

Diplomado en Liderazgo Colaborativo, manual, «Liderarse a sí mismos»

Quien hace este ejercicio en serio descubre en una tarde más sobre sus habilidades blandas que en un test de personalidad.

Ejemplo: la mejor vendedora que nadie quería como jefa

El caso es ficticio, pero lo he visto muchas veces. Carolina era la mejor vendedora de su empresa durante cinco años seguidos. La ascendieron a jefa de ventas. A los seis meses, dos de sus mejores vendedores habían renunciado.

No le faltaba conocimiento. Sabía vender mejor que nadie. Pero cuando alguien de su equipo perdía un cliente, ella tomaba el teléfono y lo recuperaba en persona. Cuando alguien proponía una idea, la corregía en la misma reunión. Nunca preguntaba cómo estaban.

Carolina no necesitaba un curso de ventas. Necesitaba aprender a escuchar antes de resolver, a corregir en privado y a dejar que otros se equivocaran. Tres habilidades blandas, ninguna técnica. Le tomó un año, y su equipo se lo notó antes que ella. Si usted acaba de pasar por un ascenso así, la guía para el nuevo jefe le servirá para los primeros noventa días.

Ejercicio para jefaturas: el mapa de mis habilidades blandas

Tiempo: 40 minutos repartidos en una semana. Material: una hoja y el teléfono.

  1. Anote las siete habilidades de la lista y póngase una nota del 1 al 7 en cada una.
  2. Envíe a tres personas (un par, alguien de su equipo y alguien de fuera del trabajo) dos preguntas: «¿Qué valoras de mí?» y «¿Qué debería mejorar?».
  3. Cuando lleguen las respuestas, conteste solo «gracias». Sin explicar.
  4. Compare: ¿en qué habilidad su nota está más lejos de lo que le dijeron?
  5. Elija esa habilidad y una conducta concreta para practicarla esta semana. Por ejemplo, en escucha: «en cada reunión, antes de opinar, voy a resumir lo que dijo la otra persona».
  6. El viernes, anote qué pasó. Repita con la misma conducta tres semanas.

Pregunta para cerrar: ¿qué habilidad blanda me falta para que mi equipo funcione igual de bien cuando yo no estoy?

Preguntas frecuentes

¿Qué son las habilidades blandas? Son las capacidades para relacionarse, comunicarse y gestionarse a uno mismo, como escuchar, manejar las emociones, trabajar en equipo, adaptarse y resolver conflictos. Se diferencian de las habilidades duras, que son conocimientos técnicos.

¿Cuál es la diferencia entre habilidades blandas y duras? Las duras son técnicas, se aprenden en cursos y se demuestran con un título o una prueba, como la contabilidad o la programación. Las blandas son formas de relacionarse y se demuestran con la conducta, sobre todo en los días difíciles.

¿Cuáles son ejemplos de habilidades blandas? Escucha activa, comunicación asertiva, gestión emocional, empatía, trabajo en equipo, adaptabilidad, manejo de conflictos, pensamiento crítico y capacidad de dar y recibir retroalimentación.

¿Cuáles son las habilidades blandas más importantes para un jefe? Autoconocimiento, gestión emocional, escucha activa, comunicación asertiva, retroalimentación, manejo de conflictos y capacidad de aprender y adaptarse.

¿Las habilidades blandas se pueden aprender? Sí. No son rasgos de personalidad sino conductas que mejoran con práctica: conocerse mejor, manejar las emociones y probar conductas nuevas con personas reales, una a la vez.

¿Cómo se desarrollan las habilidades blandas en el trabajo? Pidiendo retroalimentación a personas que lo conocen bien, eligiendo una sola conducta para practicar cada semana y revisando qué pasó. Los talleres con casos reales del equipo aceleran el proceso.

¿Por qué son importantes las habilidades blandas? Porque el trabajo se hace con otras personas. Las habilidades duras consiguen el cargo, pero las blandas deciden si el equipo confía, conversa y rinde, sobre todo cuando las cosas se ponen difíciles.

La buena noticia

La buena noticia es que a ninguno de nosotros le enseñaron esto en el colegio, así que todos partimos más o menos del mismo lugar. Lo que nos diferencia no es el talento, sino las horas de práctica. Igual que en la cancha, las habilidades blandas se ganan con constancia y repetición. Y aquí tiene una ventaja que en el deporte no existe: cada reunión del lunes es un entrenamiento.

Esto es lo que trabajo con equipos y jefaturas en mis talleres de liderazgo para empresas. Las habilidades blandas de una jefatura se entrenan practicando con casos reales del equipo, en talleres presenciales u online.

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