Tipos y estilos de liderazgo

Diferencia entre jefe y líder: 7 diferencias y un ejemplo

Por Felipe Bozzo Smith · Actualizada el · 9 min de lectura

La diferencia entre jefe y líder está en el origen de su poder. El jefe tiene autoridad: un poder que le da la organización junto con el cargo. El líder moviliza a otras personas sin necesitar ese cargo, porque ellas deciden seguirlo. Un jefe puede ser también líder, pero el nombramiento no lo garantiza: el liderazgo se gana todos los días.

Felipe Bozzo habla con micrófono sobre un escenario durante una jornada de liderazgo

El 30 de marzo de 2020, en plena cuarentena, me sonó el teléfono. Era la secretaria del director del hospital de Temuco: necesitaban que fuera a urgencias de inmediato. Mientras me ponía la chaqueta, iba pensando qué podía hacer yo ahí:

Mirando a través de la ventana las calles desiertas, me golpeó la realidad de una ciudad paralizada.

La Bisagra de los Tiempos, p. 26

Yo no tenía cargo en ese hospital ni nadie a mi cargo. Era, en mis propias palabras, «alguien cuya experiencia en el ámbito de la salud, se limitaba a impartir talleres a profesionales médicos» (La Bisagra de los Tiempos, p. 26). La autoridad la tenían el director y su equipo. Y aun así, en las semanas siguientes, médicos, enfermeras y auxiliares se sumaron a ideas que no venían de ninguna orden. Ahí se ve la diferencia entre jefe y líder mejor que en cualquier manual.

Qué es un jefe y qué es un líder

Una noche en Valencia, discutiendo con Maite Careaga y Sebastián Quirmbach qué entendíamos por liderazgo, Maite puso el dedo en la llaga:

Y fíjense, -continuó- cuando hablamos del jefe estamos más bien hablando de una autoridad formal, es decir, de alguien a quien la organización le ha conferido un poder que está asociado al cargo y si bien es cierto la autoridad es importante, no tiene necesariamente que ver con el liderazgo.

Aterrizaje de Emergencia, p. 70

En mis clases lo resumo así: la autoridad es un poder fuerte, que confiere la organización; el liderazgo es un poder suave, que confiere la gente. El jefe puede ordenar y puede sancionar. El líder no obliga: convence, contagia y moviliza. Por eso se puede ser jefe sin liderar a nadie, y se puede liderar sin ser jefe de nadie.

Dicho de otro modo: al jefe lo nombran; al líder lo siguen.

Las 7 diferencias entre jefe y líder

En el diplomado de liderazgo colaborativo uso una lámina con dos columnas: el jefe que se apoya solo en el cargo y el líder de equipo. Son siete rasgos, y casi todo el mundo reconoce a alguien en la primera columna.

RasgoJefe que solo usa el cargoLíder de equipo
ÉpocaEstá desajustado con los tiemposEntiende el tiempo en que vive
EgoEs vanidosoEs humilde
DecisionesDecide soloDecide con el equipo
ErroresCulpa a otrosAprende del fracaso
PersonasNo ve a los demásEmpatiza y ajusta el volumen
ApoyoSe apoya en la jerarquíaSe apoya en la red
TratoEs cruel y distanteEs auténtico, humano y cercano

1. El jefe vive en otra época; el líder, en la suya

El jefe que solo manda sigue pensando en un mundo donde la información la tenían unos pocos. Ese mundo se terminó:

Dejamos de ser personas obedientes a la autoridad y pasamos a ser personas informadas que discuten la calidad de la solución.

Aterrizaje de Emergencia, p. 51

Un equipo de hoy pregunta por qué. Si la única respuesta es «porque lo digo yo», el jefe obtiene obediencia, nunca compromiso.

2. El jefe necesita aduladores; el líder, gente que lo contradiga

La vanidad se rodea de un coro que aplaude. En «La Bisagra de los Tiempos» escribí que somos más humanos cuando nos alejamos «del ego narcisista que busca su séquito de aduladores» (La Bisagra de los Tiempos, p. 169). Un líder humilde quiere en la mesa a la persona que le va a decir que su idea tiene un problema.

3. El jefe decide solo; el líder decide con el equipo

En el hospital, el equipo directivo tenía la autoridad, pero las decisiones se tomaban con la gente de primera línea, y eso cambió la velocidad de todo:

Por eso, realizamos diagnósticos rápidos y tomamos decisiones de intervención a una velocidad inusual en el sector público.

La Bisagra de los Tiempos, p. 34

Decidir con el equipo no es votar todo. Es escuchar antes de decidir y explicar después.

4. El jefe busca culpables; el líder aprende del error

Cuando entrevistamos a personas que habían liderado procesos difíciles en tres países distintos, ninguna había acertado a la primera:

Se atrevieron a fracasar, estuvieron dispuestos a aprender la lección y a volver a intentarlo hasta que encontrar la forma de alcanzar sus objetivos.

Aterrizaje de Emergencia, p. 80

Un equipo donde el error se castiga aprende a esconderlo. Uno donde el error se conversa aprende a corregirlo rápido.

5. El jefe no ve a las personas; el líder ajusta el volumen

Empatizar es ajustar el volumen: no se le habla igual a quien está agotado que a quien viene sobrado de energía. Esa lectura empieza por la escucha activa y se completa con una comunicación asertiva, que dice las cosas claras sin pasar por encima de nadie.

6. El jefe se apoya en la jerarquía; el líder, en la red

La jerarquía ordena quién manda. La red ordena quién sabe. Un líder de equipo usa el organigrama cuando hace falta, pero mueve las cosas a través de las conversaciones y la confianza.

7. El jefe se protege; el líder se muestra

El jefe distante cree que mostrarse humano le resta autoridad. El líder sabe que no tiene todas las respuestas, y no lo esconde. Lo dije así en «La Bisagra de los Tiempos»: el liderazgo se ejerce «desde la humildad de quien sabe, que aún tiene mucho por mejorar y aprender» (La Bisagra de los Tiempos, p. 166).

Administrar o liderar: el jefe también hace falta

Sería injusto convertir al jefe en el villano. La autoridad ordena, da estructura y resuelve lo conocido. El problema aparece cuando la situación pide otra cosa, y Maite lo explicó mejor que nadie esa misma noche:

"Porque cuando las cosas están estables y tranquilas, necesitamos administrar bien, pero cuando hay crisis, cuando hay problemas, cuando las cosas no dan para más, cuando necesitamos cambiar y pasar de un equilibrio mediocre a uno superior, necesitamos sacar a relucir nuestras habilidades de liderazgo y nuestra capacidad de cambiar".

Aterrizaje de Emergencia, p. 71

Un buen jefe administra bien en la calma y lidera en la tormenta. El mal jefe intenta resolver la tormenta con más control.

El error de creer que el líder es el jefe

Muchos modelos clásicos de los tipos de liderazgo describen, en el fondo, estilos de jefe: cómo decide, cómo premia, cuánto delega. Con Maite y Sebastián llegamos a otra conclusión:

Bajo nuestro punto de vista el liderazgo debía ser una herramienta para afrontar desafíos complejos, cambiar y encontrar mejores equilibrios y por cierto, la autoridad no era en absoluto un elemento imprescindible para ejercerlo.

Aterrizaje de Emergencia, p. 88

Esa idea tiene una consecuencia práctica. Si el liderazgo es cosa de jefes, la analista que ve antes que nadie un problema se queda callada porque «no le corresponde». Si el liderazgo es una actividad, cualquiera puede ejercerlo desde donde está. Lo desarrollo en el artículo sobre qué es el liderazgo y en la guía del liderazgo situacional, el modelo que más confunde a jefes con líderes.

Un ejemplo: el recorte del diez por ciento

Dos gerentes de la misma empresa reciben la misma noticia: hay que bajar los costos del área un diez por ciento.

El primero entra a la reunión con la planilla hecha, reparte los recortes por persona y cierra con «esto viene de arriba, no hay nada que discutir». Sale en veinte minutos. Durante el trimestre, el equipo cumple lo justo, nadie propone nada y dos personas buenas se van.

El segundo entra con la misma cifra, pero con una pregunta: «¿Dónde estamos gastando en cosas que a nadie le sirven?». La reunión dura una hora y media, es ruidosa y aparecen ahorros que él no había visto. El recorte es el mismo. La diferencia es que el equipo siente que el problema también es suyo.

Los dos tenían la misma autoridad. Solo uno ejerció liderazgo.

Cómo pasar de jefe a líder

Lo que repetían las personas que entrevistamos, con o sin cargo, eran tres prácticas que cualquiera puede entrenar: diagnosticar bien, gestionar las emociones propias y las del equipo, y pasar a la acción sin miedo al error. Son las habilidades de liderazgo que trabajo con jefaturas. Para empezar mañana:

  1. Pregunte antes de ordenar. En la próxima decisión, pida dos opiniones antes de dar la suya.
  2. Pida feedback hacia arriba. Pregunte a su equipo qué debería dejar de hacer. Cómo recibirlo sin defenderse está en la guía de feedback.
  3. Explique el para qué. Una tarea con propósito se hace distinto que una tarea con plazo.
  4. Cuente sus errores. Un jefe que reconoce un error en voz alta le da permiso al equipo para reconocer los suyos.

Ejercicio para jefaturas: una semana sin «porque lo digo yo»

Tiempo: una semana. Material: una libreta.

  1. Durante cinco días hábiles, no use su cargo como argumento. Ni «porque lo digo yo», ni «esto viene de arriba», ni «para eso soy el jefe».
  2. Cada vez que sienta la tentación de usarlo, anótelo: qué quería lograr y con quién.
  3. En su lugar, explique el motivo, pregunte qué ve el otro o pida una propuesta.
  4. El viernes, revise la libreta. ¿En qué temas recurre más a la autoridad? Casi siempre son los temas donde menos ha escuchado.

Pregunta de cierre para el equipo: si mañana yo no fuera el jefe, ¿qué cosas seguirían haciendo igual y cuáles dejarían de hacer?

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre jefe y líder? El jefe tiene autoridad, un poder que le da la organización junto con el cargo. El líder moviliza a otros porque ellos deciden seguirlo, tenga o no un cargo. Al jefe lo nombran; al líder lo siguen.

¿Un jefe puede ser líder? Sí, y es lo ideal. Un buen jefe administra bien cuando las cosas están estables y ejerce liderazgo cuando hay que cambiar. El cargo no lo convierte en líder, pero tampoco se lo impide.

¿Se puede ser líder sin ser jefe? Sí. El liderazgo es una actividad, no un cargo. La persona a la que todos consultan antes de decidir, aunque no tenga a nadie a su cargo, está ejerciendo liderazgo.

¿Cuáles son las características de un jefe y de un líder? El jefe que solo usa el cargo vive desajustado con los tiempos, es vanidoso, decide solo, culpa a otros, no ve a las personas, se apoya en la jerarquía y es distante. El líder de equipo entiende su época, es humilde, decide con el equipo, aprende del fracaso, empatiza, se apoya en la red y es cercano.

¿Qué es mejor, un jefe o un líder? Una organización necesita las dos cosas: autoridad para dar orden y estructura, y liderazgo para cambiar cuando el orden de siempre ya no funciona. El problema no es el jefe, sino el jefe que cree que mandar basta.

La buena noticia

La buena noticia es que nadie nace jefe ni nace líder. El cargo llega con un correo de recursos humanos; el liderazgo llega de a poco, en cada conversación en que uno elige preguntar en vez de ordenar. En el hospital de Temuco yo no tenía autoridad sobre nadie, y aprendí que eso no era un obstáculo: era una ventaja. Cuando no puedes obligar a nadie, no te queda otra que convencer. Y eso, a la larga, es lo único que funciona.

Esto es lo que trabajo con equipos y jefaturas en mis talleres de liderazgo para empresas. Pasar de jefe a líder es de lo primero que trabajo con jefaturas nuevas: en grupo en un taller, o uno a uno en coaching. Presencial u online.

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